Crear es, ante todo, un acto de presencia. A veces, en medio de la prisa de los días, olvidamos que no necesitamos ser perfectas para empezar a cultivar lo que nos hace bien.

Creo en el poder de hacer las cosas con intención. Este es un espacio donde el arte no solo se ve, sino que se vive y se siente. Cada ilustración, cada patrón en tela y cada palabra que escribo está pensada para ser una semilla. Mi propósito es acompañarte a florecer desde la raíz, recordándote que la belleza está en el proceso de darle forma a tu propio universo.

Soy Gabriela Camuñas: artista visual, escritora, diseñadora, ilustradora y creadora de refugios. Nací en Valencia, Venezuela, un 21 de marzo, el primer día de la primavera. Quizás por eso mi historia siempre ha estado irremediablemente ligada a las flores y al florecimiento.

Una trayectoria multiapasionada

 

Mi camino nunca ha sido lineal. Me gradué en Artes Visuales y completé una Maestría en Mercadeo, aprendiendo a unir la sensibilidad profunda del arte y la estructura del mundo de los negocios. A lo largo de los años he ilustrado libros premiados internacionalmente (como El Sol Ahumado), fui Coordinadora Creativa de grandes marcas corporativas y he diseñado proyectos con propósito social.

En 2024 viví uno de los hitos más especiales de mi carrera: como ilustradora latina, tuve la oportunidad de que mi arte llegara a las tiendas Target en todo Estados Unidos, con una libreta inspirada en Frida Kahlo que llevaba mi rostro y mi historia en la contraportada.

Pasé años ayudando a otras marcas a florecer, pero en algún punto del camino entendí que quería crear un jardín propio. Un rincón donde el arte no solo decorara, sino que acompañara de verdad.

Construir un refugio

 

Hoy vivo en Bogotá, Colombia, y mi trabajo une la ilustración con los principios de la psicología positiva. Mi intención es ofrecerte justamente eso: un refugio seguro para tu mente.

Aquí entendemos la creatividad como un aire que se respira, y vemos tus emociones como tu brújula más honesta: el miedo te protege, el enojo marca límites y la tristeza limpia la mirada para volver a brotar.

Mis certezas en el papel

 

Creo que la creatividad no es un talento exclusivo, sino un derecho natural que se recupera con la presencia y el juego.

Creo que un diario, un libro o una ilustración pueden convertirse en un espacio seguro contra el ruido del mundo.

Y creo, sobre todo, que nadie florece desde la autoexigencia. Empezamos con acciones pequeñas, porque la motivación es la hermosa consecuencia de haber dado el primer paso.

 

Lo que viene
será hermoso.

No como una meta impecable, sino como una vida llena de colores y de flores que crecen, por fin, a su propio tiempo.

Mi historia es la prueba de que se puede florecer varias veces y en tierras distintas.

Esta es mi nueva primavera,
y para mí sería un honor
acompañarte en la tuya.